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Capital del campo del mismo nombre, la actual población es el resultante de la unión de otros tres núcleos más pequeños: Criptana, el Campo y Villajos.
Por los muchos restos encontrados en sus alrededores existen asentamientos del calcolítico. La Edad del Bronce y del Hierro, así como de época romana. Fue durante siglos dominio musulmán hasta que en 1212 pasó a manos de la Orden de Santiago.
Sin duda, el mayor atractivo de Criptana son sus molinos, situados en la sierra de la Paz; en la actualidad se conservan 10 de los 32 que tuvo en otras épocas. Tres de ellos han sido declarados monumentos por su antigüedad: El Burleta [1555], El Infante [1500] y el Sardinero. Los otros siete fueron construidos a partir de 1900: el Culebro que alberga el Museo Sara Montiel, la Quimera el Museo de Labranza y en el Pilón el Museo del Vino.
Los principales monumentos y restos de interés de Criptana son la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de estilo ecléctico con dominio del neoclásico. El edificio del Pósito, del siglo XVI, cuenta en su portada con el escudo de los reyes castellanos. La iglesia barroca del Convento del Carmen, de finales del s. XVII.
Cuenta igualmente con algunas ermitas de interés: la de la Vera Cruz, del s. XVI, la de San Cristóbal, barroca, la de San Sebastián y la de San Pedro, la de la Madre de Dios, también barroca de finales del s. XVIII.
Al pié de la sierra de la Paz existe una “zona de respeto” que pretende conservar un ámbito de casas populares manchegas encaladas con portones típicos, estrechas calles y algunas escalinatas.
Para conocer más sobre Campo de Criptana: http://www.cocriptana.com/CampodeCriptana.htm |